ESTE, O ESTE por Toni Pont

Viena 1762. En los salones del Palacio de Schonbrunn, donde la nobleza se aburre en varios idiomas y los peones sudan en seda, el ajedrez se ha convertido en un asunto de estado, no por amor al juego, sino porque cada partida termina en disputas que rozan la guerra civil.

El detonante fue la partida semanal entre el Archiduque José Benedicto Y el Barón Ernesto von Laudon, célebre por su invariable confusión entre izquierda y derecha, y a cualquier concepto abstracto posterior a 1700.

  • ¡Su torre ha invadido por el lado equivocado! – exclamó el Archiduque lleno de indignación
  • ¡Me dijisteis que atacara por el lado de arriba! – respondió el Barón, ofendido – ¿Y si, desde mi perspectiva, “arriba” es otra cosa?
  • ¿Esto es inaceptable! – tronó José, golpeando la mesa con un alfil como si fuera un mazo judicial

Ante el desorden topográfico se convocó de urgencia a Herr Tobías Lotter, cartógrafo Real, filósofo aficionado y persona convencida de que el mundo es un tablero mal alineado.

Apareció con su atuendo clásico de cartógrafo, una bata blanca y una brújula sin ninguna punta indicadora, supuestamente por motivos filosóficos.

  • Herr Lotter – dijo el Archiduque señalando el tablero con gesto dramático – haced lo que sea necesario para que estas partidas no acaben otra vez con alguien declarando la guerra a Sajonia.

…. Se inclinó con la solemnidad de un astrónomo que se dispone a ordenar las estrellas.

  • Señores – anunció, desplegando un lienzo sobre el tablero -, a partir de hoy, daremos orientación oficial a los tableros de ajedrez imperiales. Para ello usaremos la perspectiva desde el lado donde se colocan las piezas blancas :
  • El lado inferior será el Sur
  • El lado superior será el Norte

Aquí se detuvo. El escriba real alzó la pluma, listo para registrar el resto de lo que él creía sería una frase histórica. Ante el persistente silencio preguntó con voz aguda:

  • ¿Y cómo llamaremos al lado, Herr Lotter?

Tobías, en plena concentración, aborrecía haber sido hallado en falta, y mientras ganaba tiempo para buscar unos nombres adecuados para los laterales dijo:

  • Este – señalando a su derecha – o este, haciendo lo propio con su izquierda.

El Archiduque se masajeó las sienes, mientras el escriba anotaba:

  • “Nota oficial, cuando se mire el tablero desde el Sur (posición blanca) el Este será el lado derecho, y el Oeste el izquierdo”

Para evitar futuras ambigüedades se colocaron pequeñas placas de oro en los bordes de cada tablero: “Este” y “Oeste”.

A partir de entonces los torneos imperiales recuperaron la calma. Las torres sabían a donde ir, los alfiles no se perdían en diagonales ficticias y Von Laudon … bueno, seguía perdiendo, pero ahora con mayor sentido de la orientación.

Herr Lotter fue ascendido a Geógrafo de Interior de Palacios y tuvo la feliz iniciativa de incorporar sus denominaciones a todos los elementos que diseñaba y fue tal su fama que esta costumbre se extendió hasta un punto que jamás se hubiera podido imaginar.

29/12/2025

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