Los Aquelarres del Veracruz

Tras el cierre del Bar Venecia para realizar reformas, los ajedrecistas y “carteros” nos encontramos con la sorpresa imprevista de que Ramón, el propietario, había decidido no permitir la continuación de los diversos juegos que se llevaban a cabo en su local. Acuciados por las circunstancias nos dispusimos a buscar una solución.

Después de un peregrinaje temporal por diversos locales (“La posada” en Archiduque Luís Salvador, “Somnis” en Pablo Iglesias) nos dividimos, casi por selección natural, en dos grupos. Mientras unos dirigían sus pasos al Bons Aires, sito en la calle Carrer de Guillem Galmés, 43, otros – y entre ellos la mayoría de los componentes del Club Escacs Tròpic- acabamos por reunirnos en el Bar Veracruz. Este se encuentra en el número 10 de la calle Padre Bartolomé Pou de Palma y ya se jugaba allí antes de nuestra llegada, entre algunos aficionados del bar que no estaban federados. También había sido una peña del Atlético Baleares y todavía era un punto de convocatoria para seguir los partidos de las diferentes competiciones de fútbol.

El local está regentado por Paco Carrillo con la inestimable colaboración de su mujer Mari Celdrán, teniendo ambos un trato agradable, amable y educado para con los parroquianos habituales.  Allí se pueden degustar unos gigantescos “pa amb oli” y unos excelentes bocadillos, todo a unos precios muy económicos, amén de todo el alcohol, cafés y refrescos que seas capaz de aguantar. Especialmente de admirar es la facilidad con la que Paco es capaz de desaparecer cuando te dispones a saldar la cuenta del día, algo que pese a lo reiterativo, no deja de asombrarte.

Se empezó con unos pocos acólitos que poco a poco comenzaron a crecer.

Para nuestra desgracia, algunos de los que iniciaron la costumbre de reunirse allí, han fallecido: José María Forteza, Antonio Romero, Toni Palmer, Josep Lluís Veiret, Jaume Albertí, Biel Amengual, Dimitri, Adrián Cristea. La maldita pandemia que provocó una pausa momentánea en el devenir de nuestras circunstancias personales impidió que pudiéramos dar la despedida adecuada a los que fueron nuestros compañeros durante tantos largos años. Especialmente doloroso me resulta el caso de José María Forteza, el mítico jugador; mil veces me comentó Toni Munar que debíamos hacerle un homenaje, cuando todavía se encontraba en plenitud de facultades pese a su avanzada edad, que podría haber tomado la forma de una comida de compañerismo, coronada por la entrega de algún obsequio – u obsequios – y mil veces no atendí su sugerencia pese a que estaba totalmente de acuerdo y de que era algo sencillo de llevar adelante.

La nómina de asistentes habituales durante estos años está formada por: Tomàs Serra, Toni Pont, Toni “Bobby” Martorell, Juan José Rodríguez, Pau Albertí, Félix Borrego, Lester Tattersall, Joan Prunès, Toni Munar, Toni Arbós, Miquel Florit, Julio López Bermejo, Alfonso Moreno, Jaime Peñas, Xisco Parets, Javi Garrido, Juan Luis Carrasco, Roque Ramajo, Miguel Torrelló, Diego Moya, Juan Torres, Miguel Cerdó, Jordi Baldó, Julio Suberviola, Richard Lewandowski, Germán Pérez, Asier López, David Sánchez, Faustí Rodríguez y la última incorporación Mariano Díez.

Aparte de estos, llamémosles fijos, la nómina se completa con los ocasionales Nahuel Crusta, (un compañero argentino que ha sido uno de los grandes animadores durante su estancia entre mayo y agosto y que ahora “amenaza” con volver en febrero) Pedro Ramón, Antonio Trillo-Figueroa, Canciu, Mateo Pons, Cosme Brull, y muy esporádicamente, Jeroni Bergas, Santi Andreu y Ricardo Aranos.

Mientras que en los días laborables el bar abre mañana y tarde, los fines de semana solo está abierto a partir de las 18 horas, salvo las excepciones en que un partido del Real Madrid o del F.C. Barcelona hagan que esa apertura se avance algunas horas. Esto hace que la concurrencia se pueda dividir en dos grupos, los matutinos que disfrutan sus partidas en un ambiente relajado antes de la comida y los vespertinos – cuando no diurnos – que suelen acudir a las 17 / 18 horas o incluso más tarde y que constituyen el grupo más numeroso. Por supuesto, algunos forman parte de ambos conjuntos y se les debería englobar en un círculo que se internase en los dos grupos principales.

Las partidas que tienen lugar se juegan a muy diferentes ritmos; algunas sin reloj, lo que conlleva las quejas de los que se sienten perjudicados y, a veces, hasta aburridos por lo que consideran excesivo tiempo de reflexión por parte de su rival, otras a ritmos rápidos (10+5, 5+3, 5, 3+2) donde el error es el protagonista principal de la partida.

También crea algunos momentos jocoso el tema del “reglamento” de las partidas, jugando algunas veces a “pieza tocada” – si tocas una pieza estas obligado a moverla – , otras veces a “pieza soltada” – una vez sueltas la pieza ya no puedes modificar la jugada –  y otras a “reloj pulsado” – mientras no pulses el reloj puedes modificar hasta la pieza que mueves – sin perjuicio de que puedan entremezclarse varias de las reglas, ni de que el mismo día, en el mismo tablero e incluso a veces entre los mismos jugadores pueda aplicarse en unos casos una norma y en otros casos otras. Otro caso especial es el de jugada ilegal que puede resolverse de cualquier forma imaginable. Se supone que entre amigos no debería haber problema con estos temas, pero varios parroquianos se toman muy a pecho los resultados del bar.

Algunos de los asistentes son verdaderas estrellas del ajedrez balear como Lester Tattersall, actual campeón de Mallorca, con títulos insulares y baleares a sus espaldas, Toni Pont, también poseedor de títulos de campeón de Mallorca, de Ibiza y de Baleares o Tomás Serra, varias veces campeón de Mallorca, de Menorca y de Baleares, múltiple campeón de España de veteranos y actual subcampeón de Europa en esa misma categoría. Pero, curiosamente, la “prima donna” de los asiduos es Pau Albertí, antiguo campeón de tercera categoría que cuenta con su club de fans, creando un jolgorio y revuelo impresionante nada más aparecer y que atrae a las masas con las mismas ansias que las moscas son seducidas por un dulce panal de miel. El círculo que se forma alrededor de sus partidas es una muestra más de lo descrito.

Como en la naturaleza, muy diversa es la fauna que nos reunimos allí, pero otra peculiaridad es la de los “mirones”, jugadores que no suelen disputar muchas partidas, pero siempre estar prestos a criticar cualquier error, omisión, o simplemente plan que no cuadre con su visión del proceder debido según la posición. Entre estos destaca sobremanera el “llucmajorer” Xisco Parets, antiguo jugador del Atlético Baleares; sus mordaces e impetuosas críticas provocan pavor en los osados contendientes que se atreven a iniciar una justa estando el presente. No se limitan sus comentarios a las partidas, cualquier justa deportiva será analizada, desmenuzada y fuertemente criticada Por Xisco.

La pareja Joan Prunès y Juan Luis Carrasco forma lo más incondicional del bar, habiendo disputado entre ambos miles de partidas, aunque Roque y Félix Borrego no se quedan muy atrás y posiblemente fueron superados por Nahuel, el tiempo que estuvo con nosotros.

En el horario de mañana los más habituales son Toni Munar, Toni Arbós, Pau Albertí, Juan José Rodríguez, Miquel Florit, Julio López Bermejo y Diego Moyá, aunque no es extraño ver a Javi Garrido o Cosme Brull “en la pomada”. Se que algunas veces estas partidas acaban en comida para después dar paso a unos juegos de truc, que en ocasiones cuentan con la participación de Miguel Illescas que es un fanático de este juego mallorquín.

Otro de los grupos es el de los “finales artísticos” que lo integran Tomàs Serra, Lester Tattersall, Toni Pont, Juan José Rodríguez, Juan Torres, Mariano Díez, Juan Luis Carrasco, algunos más ocasionales como Joan Prunès, Miguel Torrelló y Pau Albertí y otros “solucionistas a la fuerza” como Roque o Miguel Cerdó que se suman al no haber partida alternativa. Otra “rara avis” de este grupo es Félix Borrego que junto con su teléfono, no encuentra final que se le resista.

En resumen, lugar para pasar unos agradables momentos, hacer unas lindas tertulias, ver acontecimientos deportivos o disputas políticas o de temas de actualidad que a veces derivan en enfrentamientos que, por fortuna, no acaban llevando la sangre al rio.

Como despedida no quiero dejar de reseñar que ante las vacaciones o días libres que lógicamente han de disfrutar los propietarios, tenemos un lugar de reunión reservado en el bar Sa Jugada situado en la calle Eusebio Estada número 86.

Toni Pont 07/09/2023

Un comentario sobre “Los Aquelarres del Veracruz

  1. Recuerdo el día que fui por primera vez, allá por Julio de 2015, entonces acababan de mudarse del Venecia al bar «La Posada», así me lo hicieron saber en este primer lugar. Ese día se encontraban Toni Pont, José María Forteza y Javier Garrido, les pregunté que si jugaban ajedrez y amablemente me invitaron a jugar, tuve la suerte de jugar con los 2 primeros, pronto me di cuenta que eran dos jugadores fortísimos. Después de ese primer contacto, fui yendo algunos otros días y fui conociendo al resto de habituales, de esto hace ya 8 años.

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